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1 <!doctype html> 2 <html lang="es"> 3 <!-- See toolkit for original test.--> 4 <head> 5 <meta charset="utf-8" /> 6 <title>Translations Test</title> 7 <style> 8 div { 9 margin: 10px auto; 10 width: 300px; 11 } 12 p { 13 margin: 47px 0; 14 font-size: 21px; 15 line-height: 2; 16 } 17 </style> 18 </head> 19 <body> 20 <div> 21 <header lang="en"> 22 The following is an excerpt from Don Quijote de la Mancha, which is in 23 the public domain 24 </header> 25 <h1>Don Quijote de La Mancha</h1> 26 <h2>Capítulo VIII.</h2> 27 <p> 28 Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y 29 jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos 30 dignos de felice recordación 31 </p> 32 <p> 33 En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en 34 aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero: 35 </p> 36 <p> 37 — La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a 38 desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, 39 o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y 40 quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a 41 enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar 42 tan mala simiente de sobre la faz de la tierra. 43 </p> 44 <p>— ¿Qué gigantes? —dijo Sancho Panza.</p> 45 <p> 46 — Aquellos que allí ves —respondió su amo— de los brazos largos, que los 47 suelen tener algunos de casi dos leguas. 48 </p> 49 <p> 50 — Mire vuestra merced —respondió Sancho— que aquellos que allí se 51 parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos 52 parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la 53 piedra del molino. 54 </p> 55 <p> 56 — Bien parece —respondió don Quijote— que no estás cursado en esto de 57 las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y 58 ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y 59 desigual batalla. 60 </p> 61 <p> 62 Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a 63 las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda 64 alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a 65 acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las 66 voces de su escudero Sancho ni echaba de ver, aunque estaba ya bien 67 cerca, lo que eran; antes, iba diciendo en voces altas: 68 </p> 69 <p> 70 — Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el 71 que os acomete. 72 </p> 73 <p> 74 Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a 75 moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo: 76 </p> 77 <p> 78 — Pues, aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo 79 habéis de pagar. 80 </p> 81 </div> 82 </body> 83 </html>